jueves, 21 de abril de 2011

Lugares

Hoy he vuelto a un lugar al que no volvía desde hace 8 meses. Un lugar al que voy cada vez que puedo, en el que encuentro la paz que en la ciudad me falta y que siempre es necesaria. Aquí todo es verde, limpio, fresco, antiguo, rústico. Es mi história, toda mi infancia se ha desarrollado aqui lo mas importante. Lo significativo, he crecido en este sitio. Cada año que volvía, venía cambiada, venía siendo mas mayor, tenía mas consciencia de la vida.
Hubo un año que vine y quería volverme ya. En la ciudad tenía a alguien que me esperaba, y yo necesitaba cada gesto de amor que me ofreciese. En aquella época no supe apreciar la paz que aqui se respira. Por eso me iba contenta, y cuando llegaba allí y las cosas no eran tan perfectas como yo esperaba, el regreso hasta aqui se me hacía largo. E imprescindible.
Cada año venía aqui con una história. Y mis temporadas aqui se basaban en una rutina. Desgraciadamente, en la última temporada en este sitio, tenía una rutina a seguir muy estúpida y llena de ilusiones y planes que sus cimientos estaban en el aire. Esto es así, cada día echaba de menos a alguien. Y gasté mucho tiempo en ese alguien. En ese momento era lo que necesitaba, estaba enganchada a mi rutina aqui, y esa rutina eras tú.
Este texto viene a decir que cuando superas una parte de tu vida, tienes que aprender a forjarte otra rutina, mucho mas sana y basada solo en ti y en tu bienestar (aunque suene egoista), y eso tiene que ser en todos los escenarios en los que has seguido esa antigua rutina. Estoy en el escenario que me faltaba. Ahora recuerdo en lo que se basaba mi vida, mi prioridad, las vueltas que daba y a lo que estaba pendiente. Y me doy cuenta de que era una locura. Por eso ahora se que estoy mas cerca de mi objetivo. Estoy aqui, y estoy viva. Y estoy bien.

Porque ahora sé que si aqui miro al frente, al bosque, al monte que se extiende a lo largo hasta donde lo verde se junta y se entremezcla con el azul del cielo, no eres mi prioridad.
Lo malo de todo esto es que si pretendo comenzar otra rutina, todo me asusta y voy a huir del dolor.
Pero... ¿Qué felicidad no incluye algo de riesgo, de dolor, para ser una felicidad completa? ;)

Todos tenemos un lugar al que huir cuando los problemas nos comen, nos ahogan, cuando todo está negro y la luz del túnel se ve lejana y en ese lugar mágico, las cosas parecen mas pequeñas, nosotros somos mas fuertes y la realidad se convierte en algo difuso durante un tiempo. Os aconsejo que nunca perdais ese lugar. Y os aconsejo que no os forjeis una rutina dañina para vosotros.
Los pies en la tierra, nunca más construir castillos en el aire.

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