viernes, 30 de septiembre de 2011

Eterna espera.

Tengo ganas de volverme imbécil por alguien.
Me explico: las últimas veces que he sentido algo por una persona, ha sido una especie de obligación. Me decía a mi misma que debían de gustarme sus cosas, sus aficiones serían las mias, sus defectos serían pequeñas cosas especiales que, a la larga, esperaba fueran encantadoras. Les daba tiempo, a que se colasen dentro, esperaba poder sentir un sentimiento por la tripa, una especie de gilipollez que me nublase la razón.
Pero ya no quiero eso. Quiero a alguien que me fascine, que cada palabra que salga de su boca me maraville, me impresione, me intrigue. No necesito que sea perfecto, pero que a mi me resulte la perfección, sin opinión de nadie más.
Extraño el hecho de quedarme embobada mirando gestos de una persona que aun no conozco, de escuchar palabras sin sentido, pero que para mi sean un trocito de tesoro.
Así que me he propuesto un reto. Guardar el corazón a quien consiga tocarme el brazo y que se me erice el vello. Al que lo haga latir tan fuerte que parezca que se sale de mi pecho. Al que no intente que adopte unas costumbres que no son las mias. Mis gustos son mis gustos, y no voy a cambiar todo por alguien a la primera de cambio. Se acabó eso. Voy a esperar algo especial, no me importa lo que tarde en venir a por mi.
Pero eso tiene que venir solo, esa magia no se puede crear, debe de venir sin esperarla. Y aqui estoy, esperándolo. :)

jueves, 1 de septiembre de 2011

Una entrada escrita tal cual

Estoy enfadada. Con el mundo en general, con personas en particular. ¿Por qué las personas son tan egoistas? ¿Por qué son tan hipócritas? ¿Por qué mienten, huyen, no dan explicaciones? Por favor, DAD EXPLICACIONES AL RESTO DEL MUNDO CUANDO LAS NECESITEN. ¡No las pidais cuando está tan claro que es innecesario pedirlas! Odio a las personas que te piden ayuda y cuando tu las necesitas, no están para ti. Me tocais lo que no tengo, y al final, salto. En el fondo tengo infinita paciencia, pero las personas como tu me la agotan. O como tu. Y como tu, por supuesto. Me niego a perder más el tiempo con gente inutil, gente que no aporta nada, gente estúpida que solo mira por su propio bien. Me niego a malgastar mi tiempo en personas que me regalan los oidos con palabras bonitas pero que al primer contratiempo, corren, huyendo, como gallinas, dejando atrás el problema pero tambien la solución. Eres muy cobarde. No te culpo, a nadie le gusta esta situación. Pero otros la afrontamos con dos cojones, cosa que a ti te falta. A ti no tengo nada que decirte, ya me decepcionaste lo suficiente en el pasado como para sorprenderme ahora. Me lo esperaba. Y a ti lo único que espero es que encuentres la felicidad en los brazos de otra persona, ya que es la única manera en la que sabes vivir, dependiendo de la voluntad de otro, porque no eres la persona que yo conocí y de la cual me quedé maravillada. Tiempos pasados fueron mejores, eso se puede aplicar a nuestra relación. Quizá algún día, cuando sepas preocuparte por mis cosas, la cosa vuelva a ser como antes.
En resumen, las personas normalmente te decepcionan, pero cuando las necesitas (o sobretodo, cuando te vas) te das cuenta de los que te fallan. Que todo es muy bonito cuando es fácil, pero es horrible cuando se complica. Bendito sea este cambio de aires...