Esta entrada la voy a escribir tal cual, tal como me vengan las ideas, las palabras, sin ton ni son, corriendo, escribiendo sin pensar, solo una idea me motiva y voy a seguirla al ritmo que ella me marque, para leerlo deprisa y sin pausa, para que entiendas la vorágine de sentimientos e ideas que me pasan por la cabeza. O por el corazón, no sé por donde narices me pasan. No sé si el corazón piensa, cada acto que hago me hace creer que no, que mi corazón no tiene ni puta idea de lo que me conviene en la vida.
Hace unos meses, bajo la ilusión del enamoramiento de mierda que traía encima, me las daba de valiente. De valiente gilipollas, porque todo ha salido bastante mal. No me arrepiento, pero total, al final valoras las cosas, los sacrificios, el tiempo invertido/perdido, la recompensa, la ausencia de ella...
En fin, que se me ha olvidado vivir la vida real y aquí me encuentro, sin saber donde ir, sin saber qué pensar, pero solo sé que en cuanto vea información, mi corazón se para y empiezo a pensar, me deprimo y entro en un bucle de desesperación en el que mis preguntas son "¿Qué hago?" y "¿Por qué no me olvido?" y mis respuestas son "No lo se, no me acuerdo de vivir" o más preguntas en respuesta a ellas.
Este blog no podía tener mejor nombre, porque creo que solamente escribo cuando me siento querida por alguien que ha venido y cuando se han ido y estoy destrozada. Lo peor de todo es que por esto he pasado muchas veces, pero cada vez es distinta, en escenarios diferentes y en situaciones cada vez más complicadas. Y me canso, te prometo que me agoto, que se me quitan las ganas de recibir a gente cuando vienen, por el daño que me queda cuando se van.
Supongo que esta noche para mi es dura, no ha pasado nada en concreto, no estoy más triste en particular, hacía mucho que no escribía aqui y la última vez fue cuando había venido esta persona. Hoy escribo para decir que se ha ido, y no volverá. El problema es que demasiado lejos se ha llevado el pedazo de corazón que me ha quitado.